Alerta de Violencia feminicida contra impunidad

Paloma Estrada Muñoz, Juliana G. Quintanilla

JULIO 30, 2013

Según el informe “Feminicidio en México. Aproximación, tendencias y cambios, 1985-2009″, en esos 24 años fueron asesinadas 34.176 mujeres. Entre el 2010 y el 2011 desaparecieron 3.000 mujeres. Y  529 homicidios de enero de 2011 a junio del 2012. La alerta de violencia de género es un mecanismo visible que establece la ley, pero fija también obligaciones de política pública y de revisar los mecanismos institucionales que son el corazón de esta norma. En Morelos más de 3 mil firmas avalan la petición y se han emitido dos puntos de acuerdo en el Congreso de la Unión y en el Congreso del Estado.  En el país crece esta violencia. Cuando se solicitó la Alerta en el Estado de México, entre 2005 y 2011 sumaban 922 los asesinatos contra mujeres en esa parte del país y en más de 55% de los casos se desconocían la relación de la víctima con el victimario. Entre 2011 y 2012 fueron asesinadas en la entidad 563 mujeres. De ellas, 115 se catalogaron como feminicidios y dentro de esta categoría, 60% fueron encontradas en la vía pública: baldíos, zanjas y montes.

Son historias de mujeres que mueren violentamente por el hecho de ser mujeres. Sobrevivir a un ataque de esta naturaleza es poco probable. Sin embargo, hay quien vive para contarlo y denunciarlo: Recibió 7 heridas de navaja por parte del padre de sus hijos y sobrevivió. Luego de 8 meses de permanecer preso el agresor feminicida quedó en libertad, fue acusado de homicidio en grado de tentativa, sin tipificarlo como violencia feminicida tal como lo establece el Código Penal y la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. El caso de Izayani es una muestra de la impunidad que prevalece en la violencia feminicida en Morelos. Es la historia de una mujer que se atrevió a denunciar públicamente la agresión ante la falta de justicia, luego de encontrarse al borde de la muerte. Los hechos fueron conocidos de manera pública en un reportaje de noticiero local y presentados ante la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos, luego de que los juzgados de juicios orales decidiera poner en libertad al agresor, lo que coloca en situación de vulnerabilidad y alto riesgo para la mujer que se atrevió a denunciar penalmente a su atacante, por lo que brindarle apoyo y solidaridad es una tarea impostergable para evitar que se presente una nueva situación de violencia en su contra. Durante el juicio oral le concedieron la libertad absoluta sin restricción alguna al declararlo inocente de todos los cargos, diciendo que las pruebas eran insuficientes para mostrar que él había sido el que ocasionó las heridas. Fue liberado el 21 de junio de 2013. “Tengo miedo de que me vuelva a intentar matar o a quitarme a mis hijos con la ayuda de su mañoso abogado que dice tener muchas influencias con los jueces. Más miedo me dio cuando me enteré que cerca de mi domicilio ocurrió otro caso similar y también lo liberaron en el juicio oral hace un par de semanas.” Su denuncia pública concluye diciendo: “Ayúdenme por favor, no quiero morirme, mis hijos me necesitan, todavía siento que hay personas que en sus manos está mi bienestar y la de mis hijos, tengo esperanza que a pesar de la corrupción y la injusticia que vivimos también hay quienes me ayudarán. Hoy vivo para contarlo, hay muchas mujeres que ya no. Basta ya de impunidad, corrupción e injusticia”.

Una conclusión se desprende de este caso: las autoridades no aplican la ley ni los procedimientos para proteger la vida y la libertad de las mujeres. Contrariamente, para aplicar la Alerta de Violencia de Género, exigen a las organizaciones que nos apeguemos estrictamente a los procedimientos burocráticos que señala la ley con un contenido excesivo de reglamentación, que mientras se demuestra todo lo ahí solicitado siguen desapareciendo y muriendo mujeres asesinadas. A eso se le llama violencia institucional. Esto fue lo que analizamos ampliamente con diputadas federales de la Comisión sobre Feminicidio, del Congreso de la Unión, donde se está revisando el procedimiento legal para la emisión de esta alerta, ya que según cifras dadas a conocer por Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la discriminación contra las Mujeres (CEDAW) en México seis mujeres mueren al día por crímenes de violencia extrema. En los últimos seis años han muerto en el país más de mil 500 mujeres, 60% de ellas fueron encontradas en vía pública y 40% murieron en sus hogares a manos de sus parejas, esposos o concubinos. A la fecha se han rechazado también las alertas en los estados de Chihuahua, Oaxaca, Guanajuato, Nuevo León, Hidalgo, Estado de México. Ante este panorama no vamos a abandonar la exigencia de que en Morelos se emita esta alerta de violencia de género, se trata de la vida y la libertad de las mujeres, de eso se trata.

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Cinco asesinatos de mujeres en 5 días en el Estado de México. Exigen “alerta de género”.2013

Natalia Antezana Bosques /@Natalia3_0

(19 de julio, 2013).- “La negativa a declarar la alerta de género parecería un intento de minimizar una situación que ha cobrado ya una dimensión epidémica”  señaló el representante en México de Amnistía Internacional, Daniel Zapico, en la misma semana en la que 5 mujeres fueron asesinadas –en diferentes hechos– en el Estado de México.

Organizaciones de la sociedad civil han solicitado en reiteradas ocasiones la declaración de una “alerta de género” en dicha entidad. Hoy, 19 de julio, se reunirá el Sistema Nacional para Prevenir Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (SNPASEVM), encargado de discutir la posible declaración de dicha alerta.

Ayer, 18 de julio, fueron hallados los cuerpos de dos mujeres que estaban depositados en bolsas negras en las inmediaciones de la carretera Chalco-Tláhuac, a la altura de la laguna de Xico en el municipio de Valle de Chalco. Aparentemente, los cuerpos estaban atados de las manos y semidesnudos.

Anteayer, 17 de julio, el cuerpo de otra mujer fue encontrado en un predio de la unidad habitacional Los Álamos, también en Chalco. En este mismo municipio, el lunes 15 de julio, se encontraron los cuerpos de una señora y su nieta de 13 años  al interior de su domicilio en San Mateo Hutzilzingo, en Chalco.

“Continuar con la negativa a tomar medidas encaminadas a poner fin a la violencia contra las mujeres, incluyendo la alerta de género, significa esperar a que las mismas autoridades estatales, que han demostrado poco interés en poner fin a la violencia contra las mujeres, sean quienes espontáneamente tomen la iniciativa y comiencen a combatir eficazmente esta violencia.  Sabemos que  esto no sucede y sería una irresponsabilidad esperar que suceda teniendo en cuenta la crítica situación  de violencia a la que se enfrentan las mujeres en México”, afirmó  Zapico.

Sólo 115 asesinatos de mujeres de los 563 que se han registrado de 2011 a 2012 en el Estado de México, se han tipificado como feminicidios, según el Observatorio Nacional de Feminicidios.

Amnistía Internacional hace un llamado urgente al SNPASEVM para que reconsidere la decisión con respecto a la declaración de la alerta de género en dicha entidad y a la vez pide a las autoridades mexicanas garantizar la aplicación efectiva de mecanismos de alerta de violencia de género y otras medias para que la violencia contra las mujeres sea erradicada.

NO más FEMINICIDIOS en Estado de México #AlertadeGenero. 2013

Petición para: Lic. Miguel Ángel Osorio Chong

NO más FEMINICIDIOS en Estado de México #AlertadeGenero Pinchar aquí para firma la petición.

Petición creada por

Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio

En febrero de 2011 el Sistema Nacional para Prevenir Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres se negó a emitir la Alerta de Género para el estadio de México.

Un año después en los medios nacionales y locales se daba a conocer la fuga de Cesar Armando Librado Legorreta “El coqueto” feminicida serial y en donde no ha existido justicia.
El 12 julio, un grupo de jóvenes fueron atacados por una pandilla formada por 12 sujetos, las mujeres fueron víctimas de violencia sexual.
Las mujeres víctimas de violencia sexual y feminicidio en el Estado de México tienen nombre, son madres, hijas, esposas, sobrinas, estudiantes, trabajadoras, amigas y cuando se cometen este tipo de crímenes contra ellas no sólo se causa un daño a la familia quienes tienen que vivir un viacruces por la falta de operatividad e impunidad en el aparato judicial.
La Alerta de Género ayudaría a identificar estos obstáculos y buscar acciones concretas, integrales y con perspectiva de género que ayuden a minimizar la violencia contra las mujeres en el Estado de México.

Para:
Lic. Miguel Ángel Osorio Chong, SECRETARIA DE GOBERNACIÓN
Lic. Lorena Cruz Sanchez, INSTITUTO NACIONAL DE LAS MUJERES
SISTEMA NACIONAL PARA PREVENIR SANCIONAR Y ERRADICAR LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
P R E S E N T E S
El motivo de la presente es externar nuestra preocupación en torno a la negativa para proceder a investigar la situación de feminicidios y violencia contra las mujeres en el Estado de México, que dé la pauta para emitir la Declaratoria de Alerta de Género en esa entidad, esto a dos años y medio después de haberse negado la implementación de dicho mecanismo por parte del Sistema Nacional para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (SNPASEVM), lo cual llevó a las organizaciones a solicitar un amparo.
Con relación a lo anteriormente planteado, tenemos conocimiento de la existencia de una sentencia definitiva que ordena a las integrantes del SNPSEVCM para que sesionen de nuevo para determinar, de manera motivada y fundada, la procedencia de la investigación de la Alerta de Género en esta entidad, y por lo cual de acuerdo a las consideraciones del Juez de Distrito primero se debería realizar una investigación en la entidad.

Es preocupante que desde el 2008 que se solicitó la primera Alerta de Género en el estado de Oaxaca, el SNPSEVCM, ha negado la investigación para decretar este mecanismo en los estados de Guanajuato —en donde ya ha sido solicitada dos veces, una por violencia feminicida y otra por agravio comparado—, Nuevo León e Hidalgo, pues se considera que éste es un mecanismo para afectarlos políticamente, situación que genera un ambiente de descalificación hacia las organizaciones civiles que lo solicitan.

Es lamentable que las propias integrantes del SNPSEVCM no permitan que se avance en la segunda etapa de la solicitud, es decir, la conformación de un grupo multidisciplinario e interinstitucional que lleve a cabo la investigación sobre los hechos violatorios a los derechos humanos; cuya finalidad sería generar las recomendaciones para enfrentar y atender debidamente las violaciones a los derechos humanos a las mujeres.

Es importante reiterar que como sociedad no consideramos que la Alerta de Género sea un instrumento en contra de los gobiernos, sino una oportunidad para mejorar y profundizar las deficiencias que obstaculizan una vida libre de violencia para las mujeres

Preocupa que ante la negativa de instrumentar este único mecanismo de protección colectiva la Alerta de Género, la situación de la violencia contra las Mujeres sigue en aumento, pues aún cuando las autoridades siguen manifestando que están trabajando por erradicar el feminicidio, el número de casos sigue incrementándose; pues de acuerdo a ONU-Mujeres, el Estado de México es una de las primeras 5 entidades con mayor prevalencia de violencia contra las mujeres, con un 56.9%. De acuerdo a esta misma instancia, de 2007 a 2009 la tasa de defunciones femeninas con presunción de de homicidio aumentó un 38%.

Es claro que la visión del gobierno del Estado de México carece de una perspectiva real de la situación, pues mientras las autoridades de esa entidad sólo reconocen 115 feminicidios en dos años (2011 y 2012) en el mismo periodo ocurrieron 448 asesinatos de mujeres, de las cuales algunos presentaban características feminicidas, debido a que el 42% de estas mujeres murieron como consecuencia del uso excesivo de la fuerza física como golpes, asfixia, quemaduras o mutilaciones-elemento a considerar en los crímenes de discriminación, por la forma de somenter a los cuerpos- y el 75% fueron halladas asesinadas en un lugar púbico como calles, avenidas, terrenos baldíos, tiraderos de basura, lugares de terracería, etc.

Por lo anterior expuesto, exhortamos a la Secretaría de Gobernación, al Instituto Nacional de las Mujeres y a las demás instituciones integrantes del SNPASEVM a que asuman su obligación de dar inicio a la investigación de la Declaratoria de Alerta de Género, y de esta forma se pueda conocer a fondo la problemática de violencia sistemática que viven las mujeres en el Estado de México, lo que conduciría a que se emitan las recomendaciones que realmente contribuyan con el objetivo de erradicar la violencia contra las mujeres y los feminicidios.

Atentamente,
[Su nombre]

¿Quién está matando las mujeres en Chiapas? 2013

Patricia Chandomí
Categoría:
Sabado 06 de Julio, 2013
A diferencia de los estados del norte donde la mayoría de las mujeres mueren a manos de desconocidos en Chiapas la mayoría de los perpetradores de feminicidio fueron conocidos de la víctima. El martes 12 de marzo el joven tzeltal Gaspar Silvano de 23 años discutía con su padre por unas láminas, en la comunidad de Yaxté en Chilón, Chiapas.
Molesto porque la negociación no le salió favorable tomó un machete y masacró a su abuela, su madrastra y dos hermanastras de 13 y 3 años de edad. Gaspar está prófugo.

En octubre de 2011, la joven de 19 años Wendy Lizzet Ochoa Méndez presentó una denuncia por golpes y amenazas, y solicitó una orden de aprehensión ante la Fiscalía Especializada en Protección a los Derechos de la Mujer.

La averiguación previa quedó asentada con el folio 832/UEDSYVF1/2011 en contra de Jimmy Virgilio Villatoro Argüello, expareja de Wendy y padre de su hijo de dos años.

Amparándose en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la joven solicitó a la fiscal del Ministerio Público, Irma Alicia Bautista Márquez, una orden de protección que nunca le fue concedida.

Seis meses después, el 28 de abril, Wendy fue asesinada por Jimmy, quien no sólo la descuartizó, sino que cometió actos de canibalismo.

Antes, el homicida ya había intentado asesinar a Wendy, la sumergió dentro de un tambo de gasolina y amenazó con incendiarla. De esos hechos tuvo conocimiento la autoridad competente, pero no tomó cartas en el asunto.

El abogado de Wendy sostuvo que el pasado 27 de febrero el juez tuvo conocimiento del caso, sin embargo sólo tomó en cuenta el delito de violencia familiar, considerado en la legislación de Chiapas como “no grave”.

La abogada feminista Martha Figueroa señaló que pese a que la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia fue publicada en 2007, en Chiapas apenas empezó a aplicarse, por lo que remarcó la importancia de que los jueces conozcan las órdenes de protección que salvaguardan a las víctimas de violencia intrafamiliar.

Conforme a lo que señala la ley, tales órdenes son actos de protección y de urgente aplicación en función del interés superior de la víctima y son fundamentalmente precautorias, y deben ser otorgadas por la autoridad competente inmediatamente después de que conozca de hechos probablemente constitutivos de infracciones o delitos que impliquen violencia contra las mujeres.

Las órdenes de protección deben tener una temporalidad no mayor de 72 horas y expedirse dentro de las 24 horas siguientes al conocimiento de los hechos que las generan, de manera especial cuando la vida e integridad de la víctima corre peligro.

A pesar de tal obligación, algunos jueces en Chiapas exigen a las víctimas un antecedente jurídico para poder aplicar la orden de protección, pero eso no siempre es posible, señaló Figueroa.

Lamentó que la orden sea limitada a 72 horas, ya que en otros estados, entre ellos Colima, lo mínimo son 72 horas y la orden no se suspende hasta que hayan desaparecido las condiciones de amenaza para la víctima.

El año pasado  Itzel Méndez Pérez salió el día 14 de abril a las 11 de la noche de su casa  y su cuerpo fue hallado un día después en el fraccionamiento Sonora ubicado en el norte de la ciudad de San Cristóbal de las Casas con señales de haber sido violada sexualmente y golpeada.

Itzel fue asesinada con una saña sin par; su cuerpo desfigurado apareció sin respeto alguno en los medios de comunicación local de San Cristóbal de las Casas; el caso de Itzel fue emblemático, porque al desconocerse a los perpetradores y el móvil, las jóvenes entraron en pánico, las madres temían por sus hijas, el asesinato de Itzel fue ejemplar para todas las mujeres de San Cristóbal, caminaban con miedo, ante el temor de ser agredidas por desconocidos.

La intervención de organizaciones civiles, como el Grupo de Mujeres de San Cristóbal y grupos de teatro callejero ayudó a movilizar a la población lejos de quedarse paralizada por el miedo; a partir de su asesinato cada 14 de mes, salían a las calles a exigir justicia, lo hacían cada mes con nuevas propuestas, visitas al panteón; instalaciones de velas y adorno con flores en la Plaza de la Resistencia; esta presión organizada llevo a capturar a dos de los tres feminicidas de Itzel, que resultaron ser amigos del ex novio de la joven.

De los casos más recientes, tenemos el de la joven de San Cristóbal, Viridians Flores Ramírez, a lo largo de 8 años sostuvo una relación violenta con quien la asesinaría años mas tarde, Omar Fernando Rosales Toledano, sus padres sabían que este sujeto le pegaba, es más, en una ocasión, la mando a la Cruz Roja. En abril del 2010, la joven Tatiana Trujillo fue asesinada en Ocosingo por su ex pareja el político priista, Elmar Darinel Díaz Solórzano, durante los años que vivieron juntos sus padres sabían del maltrato.

Julio Hernández Sánchez de 28 años ingresó al domicilio de su ex esposa, en la colonia Arroyo Blanco en Tuxtla Gutiérrez, con un arma punzcortante la obligó a desnudarse, entre las amenazas  que el macho dirigió a su ex compañera estaba la violación de la hija de ambos,  de dos años de edad.

La ex esposa acudió a la cocina por un martillo para defenderse, Hernández Sánchez lanzó al aire las manos con el objeto punzocortante y cortó la frente  de uno de sus hijos; en este caso glorioso caso Julio fue detenido, quién sabe por cuantos días. ¿Pudo concluir esta historia en feminicidio? Conteste usted.

La mayoría de los feminicidas en Chiapas no eran personas desconocidas, ni locos dementes aparecidos de la nada, eran familiares, en algunos casos, hasta padres de los hijos de las víctimas. Convencidos por formación machista que las mujeres son de su propiedad.

Machos capaces de descargar su furia en el cuerpo de una mujer para aleccionarla; novios que empezaron cacheteando, pellizcando, controlando horarios, celulares, miradas, formas de vestir, vidas hasta hacerlas propias, con el pretexto del amor desmedido, de los celos, del “te pego porque te quiero” y en el círculo vicioso de “te pego hoy”, “me arrepiento mañana” y “tú me perdonas” y volvemos a comenzar.
Padres y madres que hoy no dudarían en arrancar a sus hijas de la vida violenta que en vida les dieron sus parejas; arrepentidos de hacer mutis ante sus hijas aparecidas a medianoche llenas de sangre, por temor a enojarse con ellas, a entrometerse en vida “ajena”; esperanzados a que la pareja de sus hijos cambiará, le bajara el tono.

La red familiar, el apoyo moral y económico no es la única salvación de las víctimas de violencia; también y de manera decisiva la intervención de las autoridades.

Si toda mujer que acude a las autoridades en Chiapas tuviera órdenes de protección y un juicio rápido sin que medie el machismo de los propios  impartidores de justicia, hoy no diríamos al unísono #NiUnaMuerteMásEnChiapas.

Si tuviéramos que responder ¿quiénes están asesinando a las mujeres en Chiapas? Podríamos decir que es el machismo, la indiferencia, la falta de redes solidarias y de manera especial la falta de políticas de prevención de la violencia y una impartición de justicia con perspectiva de género.

El Legislativo federal solicitó Alerta de Género en Morelos.2013

Proyecto Cuerpo de mujer=Peligro de muerte

Cuernavaca, Morelos a 2 de julio de 2013
El Legislativo federal solicitó Alerta de Género en
Morelos: Legislativo
Las y los diputados y senadores de la nación, de diferentes entidades
del país y distintos partidos políticos, representados en la Comisión
Permanente del Congreso aprobó un punto de acuerdo para solicitar a
la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), en su
calidad de Secretaria Ejecutiva del Sistema Nacional para Prevenir,
Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres
(SNPASEVCM) promueva la alerta de Género para el Estado de
Morelos. Este acuerdo ocurre luego de diversas acciones de protesta
de familiares, sindicalistas, feministas, periodistas, defensoras de
derechos humanos y abogadas, demandando un alto a la enorme
cantidad de feminicidios ocurridos en Morelos. Tomar conciencia de la
gravedad de esta violencia feminicida es fundamental para tomar todas
las medidas de prevención, información, educación, investigación y
sanción, para para dar a…

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El Legislativo federal solicitó Alerta de Género en Morelos.2013

Cuernavaca, Morelos a 2 de julio de 2013
El Legislativo federal solicitó Alerta de Género en
Morelos: Legislativo
Las y los diputados y senadores de la nación, de diferentes entidades
del país y distintos partidos políticos, representados en la Comisión
Permanente del Congreso aprobó un punto de acuerdo para solicitar a
la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), en su
calidad de Secretaria Ejecutiva del Sistema Nacional para Prevenir,
Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres
(SNPASEVCM) promueva la alerta de Género para el Estado de
Morelos. Este acuerdo ocurre luego de diversas acciones de protesta
de familiares, sindicalistas, feministas, periodistas, defensoras de
derechos humanos y abogadas, demandando un alto a la enorme
cantidad de feminicidios ocurridos en Morelos. Tomar conciencia de la
gravedad de esta violencia feminicida es fundamental para tomar todas
las medidas de prevención, información, educación, investigación y
sanción, para para dar a las mujeres seguridad y buena vida, sin
violencia, sobre todo combatiendo la impunidad.
Lo que hay que decir es que no para el asesinato de mujeres. La
demanda, ahora retomada por el poder legislativo, ha llegado a las
mismas conclusiones que los organismos civiles.
¿Cuál es el problema? Que ningún gobierno quiere cumplir la ley. La
negativa a dar curso a las alertas de género es absurdo, cuando se
tiene bases sustentadas, análisis de hechos, estadísticas,
fundamentación jurídica, acorde con el artículo primero de la
Constitución.
En Morelos la situación es muy grave, por ello la Comisión
Independiente de Derechos Humanos de Morelos, A.C., hemos tocado
todas las puertas.
El asunto es claro, ante el peligro sistemático para la vida de las
mujeres las autoridades deben intervenir, investigar y tomar medidas preventivas y correctivas, como dice la Ley de Acceso de las Mujeres a
una Vida Libre de Violencia.
El punto de acuerdo incluye además que la Procuraduría General de
Justicia del Estado de Morelos coadyuve en las investigaciones, que
verifique los datos largamente investigados desde las organizaciones
de la sociedad civil, datos de los últimos años que son verdaderos
oprobios acumulados, ya que han sido más de 400 mujeres asesinadas
sin que haya justicia.
El exhorto ha sido solicitado por la Primera Comisión de Gobernación,
Puntos Constitucionales y Justicia del Senado de la República, y fue
aprobado en votación económica en la sesión del pleno llevada a cabo
el 26 de junio. Es importante ver el curso que esta solicitud tendrá en
próximos días. Será una gran lección ver cómo y de qué manera el
Ejecutivo se negará a desplegar las acciones necesarias para prevenir,
atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, en
desfase absoluto de cara a las declaraciones pomposas de hacer
transversal la visión de género en el Plan Nacional de Desarrollo.
Estaremos dando puntual seguimiento para evitar que una vez más
quede en una declaración. La vida de las mujeres merece realizar
todas las acciones posibles para que se garantice.

Porque amamos, luchamos!
Privada de las Flores 16, colonia San Antón, Cuernavaca, Morelos.
Teléfono 7773185568, http://www.facebook.com/comision.i.derechoshumanos
Twitter: https://twitter.com/cidhmorelos
Correo electronico: cidhmorelos@gmail.com,
blog: cidhmorelos.wordpress.com

Mapa del feminicidio en América Latina. 2013

La “pandemia” que está matando a la mujer latinoamericana

Redacción

BBC Mundo

En las notas publicadas a continuación encontrarán historias que no suelen aparecer en los medios.

Son crónicas de mujeres que han sido asesinadas por el hecho de ser mujer.

La palabra no aparece en la Real Academia.

 Sus casos son ejemplos significativos de un crimen que cada año mata a una enorme cantidad de mujeres en todo el mundo.

Pero a pesar de ser un problema tan grave, no tiene ni nombre ni hay cifras oficiales.

Se le llama “feminicidio” o “femicidio”, según el país, pero cuando se busca en la Real Academia de la Lengua, la respuesta es que esas palabras “no están registradas en el Diccionario”

Pero obviamente existe. Y en América Latina es especialmente grave.

Tanto que un informe de la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) publicado en 2012 indica que en algunos casos alcanza “niveles cercanos a los de pandemia”.

Carmen Moreno, secretaria ejecutiva de la CIM, le contó a BBC Mundo por qué es tan difícil cuantificar este delito que ella misma definió como “la suma de todas las violencias”.

México

Según el informe “Feminicidio en México. Aproximación, tendencias y cambios, 1985-2009”, en esos 24 años fueron asesinadas 34.176 mujeres.

El Observatorio de Feminicidio indica que entre el 2010 y el 2011 desaparecieron 3.000 mujeres. Y registran 529 homicidios de enero de 2011 a junio del 2012.

Guatemala

Entre el 1º de enero y el 16 de octubre del 2012 hubo 512 femicidios. 68 de los casos no han sido esclarecidos.

359 mujeres murieron por arma de fuego, mientras que otras 41 por asfixia; en 28 ocasiones las mujeres fueron golpeadas hasta la muerte y otros 11 cuerpos aparecieron desmembrados.

El departamento de Guatemala es el que presenta el índice más alto de feminicidios, al reportar 204 hechos.

La Comisión Internacional para el Combate de la Impunidad en Guatemala (CICIG) reporta que la impunidad en ese tipo de casos es de 98%.

Datos de La Comisión Presidencial para el Abordaje del Femicidio (COPAF).

El Salvador

De acuerdo con el reporte de la ONU Global Homicide 2011, El Salvador es el país con más feminicidios en el mundo, con una tasa de 12 mujeres asesinadas por cada 100.000.

La Policía Nacional Civil registró 231 asesinatos de mujeres en los primeros siete meses del 2012. Mayo fue el más violento, con 60 asesinatos reportados.

En el mismo período de 2011 se contabilizaron 349 asesinatos,118 más.

El Instituto Salvadoreño de Medicina Legal señala que en 2011 fueron asesinadas 647 mujeres.

Según la ONU, el 75% de los victimarios son conocidos o familiares cercanos de la víctima.

Nicaragua

48 mujeres fueron asesinadas en Nicaragua durante el primer semestre de 2012, incluidas dos menores de 12 años. Ocho fueron violadas antes de perder la vida y 14 habían denunciado que eran víctimas de maltrato.

El 78% de los casos de violencia contra las mujeres ocurre en sus hogares.

Durante 2011 fueron asesinadas 76 mujeres en Nicaragua.

Un informe señala que en la provincia de Managua se comete el 41,35% de los casos de violencia denunciados por mujeres.

El 22 de junio de 2012 entró en vigor en Nicaragua una ley que castiga la violencia hacia las mujeres, sin embargo algunas ONGs han acusado al Estado de no dar los recursos económicos necesarios para la efectiva aplicación de la ley.

Datos de la Red de Mujeres contra la Violencia

Panamá

El Observatorio Panameño contra la Violencia de Género registró 164 feminicidios, desde 2009 a 2012.

En ese período, 2009 fue el año más violento con 54 casos.

2012, el menos, con 23.

Los homicidios de mujeres con violencia, que registra el observatorio de 2009 a 2012, son de por lo menos 255 en todo el país, El 60% de ellas tenían menos de 31 años.

En el 52% de los casos, el victimario era familiar o amigo.

Colombia

Aunque el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia maneja uno de los sistemas estadísticos más completos del continente, la institución todavía no produce de forma sistemática estadísticas sobre femicidio.

La vulnerabilidad de las mujeres colombianas, en cualquier caso, es evidente en las estadísticas de homicidio que tiene el instituto.

En el año 2010 se registraron 1.444 homicidios de personas de sexo femenino y 1.415 en el año 2011, lo que equivale a casi cuatro homicidios de mujeres al día.

Y Colombia tiene una de las tasas de homicidio femenino más elevadas del continente: 6,27 por cada 100.000 mujeres en 2010 y 6,1 por cada 100.000 al año siguiente.

Ecuador

Ecuador no publica estadísticas oficiales sobre femicidios ni desagrega por género las cifras anuales de homicidios, lo que hace muy difícil dimensionar la magnitud del problema.

Y, según Jenny Pontón, de la Facultad Lationamericana de Ciencias Sociales, FLACSO, sede Ecuador, las instituciones relevantes del país aún no han logrado establecer la coordinación necesaria para identificar con precisión los casos de femicidio, delito que además aún no está tipificado en los instrumentos penales ecuatorianos.

Las cifras disponibles para Ecuador por lo tanto, son incompletas y responden a diferentes definiciones de femicidio.

Pero un estudio de 2010 de la Comisión de Transición Hacia el Consejo de las Mujeres y la Igualdad de Género sugiere que la mayoría de homicidios de mujeres son resultado de la violencia de género.

Para el estudio, la Comisión analizó los homicidios reportados en cuatro ciudades ecuatorianas durante los años 2005 a 2007, período durante el que se registraron 96 homicidios de mujeres.

“El hecho de que la gran mayoría de los homicidios de mujeres sean femicidios, concuerda con resultados ya encontrados en otros países de América Latina, donde los porcentajes varían entre un 60% y un 90% del total de homicidios de los que se cuenta con información”, afirma el estudio.

Perú

Perú es uno de los pocos países de la región que publica estadísticas oficiales sobre feminicidios, lo que desde 2009 hace el Ministerio Público a través de su Observatorio de la Criminalidad.

Esos registros indican que entre 2009 y 2011 en Perú se cometieron al menos 384 feminicidios y 116 posibles feminicidios, lo que equivaldría a un asesinato “por razones de género” cada 2,19 días.

Las cifras indican un descenso en el número de este tipo de delitos durante los últimos tres años.

Vale la pena destacar que en diciembre de 2011 el concepto fue incorporado en el Código Penal peruano, como agravante del delito de parricidio.

Eso significa que, en Perú, “quien a sabiendas, mata… a su cónyuge, su conviviente, o con quien esté sosteniendo o haya sostenido una relación análoga” actualmente se enfrenta a una pena mínima de 15 años de cárcel.

Liz Meléndez, directora del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, en conversación con BBC Mundo reconoció los avances pero -señala- “lo que hace falta ahora es una política pública para la prevención”.

Bolivia

La muerte de una mujer famosa, la periodista Hanalí Huaycho, quien fue apuñalada por su expareja delante de su hijo en febrero, llevó a las autoridades del país a aprobar una ley que condena el feminicidio con una pena de hasta 30 años de cárcel.

La Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia introduce el feminicidio como figura jurídica y crea la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia como organismo especializado de la Policía Boliviana.

Según el Centro de Información y Desarrollo de la Mujer (CIDEM), en enero y febrero de 2013 hubo al menos 30 feminicidios en el país. En 2012 se registraron 104, una cifra superior al total de 2011: 96.

De acuerdo con las estadísticas de los primeros nueve meses de 2012, la mayoría de esos asesinatos (casi el 28%) fueron violaciones seguidas de muerte, mientras que un cuarto ocurrieron tras una discusión. El 16% se dio por celos. Otras causas identificadas fueron la infidelidad, el embarazo, la negación a abortar, a tener relaciones sexuales o a continuar en una relación.

En 2010 ocurrieron 89 feminicidios en Bolivia, según datos recopilados por el sitio feminicidio.net. De acuerdo con un informe presentado en octubre por la Defensoría del Pueblo, de los 335 casos de feminicidios reportados en el país en los últimos cuatro años, 170 (más del 50%) se registraron en el departamento de Cochabamba. Y sólo 27 de todos los casos culminaron en una sentencia para los agresores.

Chile

En diciembre de 2010, el gobierno de Sebastián Piñera promulgó la Ley de Femicidio, que tipifica este delito, convirtiendo a Chile en uno de los pocos países de Latinoamérica que castiga específicamente este crimen.

A pesar de ello, las muertes de mujeres no han frenado. Según el Servicio Nacional de la Mujer de Chile (Sernam), en 2012 se registraron 34 femicidios, una cifra que supera la de 2011, cuando hubo 29 asesinatos. En enero y febrero de 2013 hubo al menos 6 casos.

La directora del Servicio Nacional de la Mujer de Chile (Sernam), Carolina Schmidt, llamó a aumentar las denuncias, ya que según las cifras oficiales en el 73% de las muertes no existe una advertencia previa.

La funcionaria también destacó una sentencia a cadena perpetua otorgada en agosto pasado a un hombre que asesinó a su conviviente, la primera condena de este tipo desde que se aprobó la Ley de Femicidios.

Cuba

En Cuba no existen cifras oficiales públicas sobre feminicidio ni violencia de género, según le señaló a BBC Mundo Sara Más, del Servicio de Noticias de la Mujer (SEMlac) en La Habana.

Más explica que la única cifra que suele ser referida con profusión es la aportada por Marilín Ramos para La Habana entre 1990 y 1995, citada en un trabajo de Clotilde Proveyer.

Proveyer cita el “Estudio sobre muertes de etiología homicida del sexo femenino registrados en el Instituto de Medicina Legal entre 1990 y 1995” de Ramos para señalar que de las mujeres víctimas de homicidio ingresadas al instituto entre esos años en La Habana, el 45% murió a manos de su pareja y el 52% en el hogar.

Haití

En Haití no hay estadísticas recientes, aunque existen trabajos sobre violencia contra las mujeres de antes del terremoto que asoló Puerto Príncipe en enero de 2010.

Amanda Klasing, investigadora de la sección de Derechos de la Mujer de Human Rights Watch que ha trabajado en el después del terremoto, recuerda que en el país la violencia contra las mujeres siempre ha sido un enorme problema ya fuera en medio del clima de inestabilidad política o por los desastres naturales.

“Aunque la violencia contra las mujeres ya existía antes, después del terremoto se convirtió en un problema más crudo por las mujeres desplazadas de sus hogares”, le dijo Klasing a BBC Mundo.

Para la activista, “la atención internacional que ha tenido Haití durante los tres años siguientes al terremoto ha puesto de relieve esta problemática”.

“Lo más importante es que hay proyecto de reforma del código penal que será presentado al parlamento este año que ofrecerá más protección a las mujeres”, concluyó.

República Dominicana

En el año 2011 se registraron 230 feminicidios, según la Procuraduría General de la República, que recopila datos de la Policía Nacional y del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).

señala que desde mediados de los años ’80, el uso del concepto de feminicidio -introducido por el Movimiento Social de Mujeres- ha ido calando en la sociedad dominicana.

En los primeros estudios, en el siglo XXI ya se emplea el término como “el asesinato de mujeres, sin importar si es en un escenario público o privado, por la sola razón de ser mujeres”.

Las autoridades dominicanas distinguen entre feminicidio íntimo y no íntimo, refiriéndose el primero a los casos en que el autor tiene una relación íntima, de convivencia o familiar, con la víctima.

El 80% del total de los feminicidios son íntimos.

Puerto Rico

En Puerto Rico, las autoridades no manejan el término “feminicidio” pero sí “violencia doméstica”. Las cifras son recopiladas por la Oficina de la Procuradora para las Mujeres, que en 2011, reportó 26 mujeres muertas a manos de sus parejas.

Según Amárilis Pagán, directora ejecutiva de Proyecto Matria, ONG que trabaja en ayudar a las víctimas de violencia de género, la Ley 54 de 1989 contra la violencia doméstica fue un hito histórico.

“Definitivamente marcó una diferencia porque supuso el reconocimiento de que era un asunto público”, le dijo Pagán a BBC Mundo.

Con la ley, “se estableció todo un sistema de apoyo, los tribunales empiezan a tener salas especializadas, aunque no hemos logrado que sea una práctica generalizada”.

Sin embargo, el Tribunal Supremo excluyó a parejas del mismo sexo y extramaritales.

En Coordinadora Paz para la Mujer elevan algo las cifras de la Oficina de la Procuradora al incluir esos casos. Además, incluyen otros aparecidos en la prensa.

Adriana Alonso, coordinadora educativa y de medios de la ONG, le dijo a BBC Mundo que en 2011 se comenzaron trabajos para incluir en el código penal puertorriqueño el concepto de “feminicidio” como tal, aunque de momento no ha cristalizado.

Costa Rica

De enero a junio de 2012 hubo siete feminicidios, según los datos del Poder Judicial de Costa Rica.

La misma fuente reporta que en 2011 el total de asesinatos a mujeres fueron 40, de los cuales 11 se consideran feminicidios.

Cuatro de cada diez mujeres fallecieron a causa de heridas con armas de fuego. 30% de las mujeres fueron asesinadas por arma blanca.

Venezuela

En Venezuela no hay estadísticas oficiales y públicas sobre feminicidio.

Las organizaciones no gubernamentales que trabajan en el ramo comentan que carecen de los recursos necesarios para asumir una empresa de tal calibre.

La profesora Ofelia Álvarez, directora de Fundamujer, le confirmó a BBC Mundo que es imposible conseguir estadísticas respecto al asunto.

Según Álvarez, hace años el Instituto Nacional de Estadística emprendió un proyecto para recabar datos, pero finalmente no salió adelante.

Álvarez, psicóloga social, inició en 2012 un estudio hemerográfico del área de Caracas para tratar de arrojar algo de luz al asunto.

“Intento ver cuáles son las variaciones que ha tenido con el incremento de la violencia social en Venezuela”.

Small Arms Survey, proyecto del Graduate Institute of Interantional and Development Studies de Ginebra (Suiza), sitúa la tasa de feminicidios en Venezuela en poco más de 5,5 por cada 100.000 mujeres, es decir, unos 145 a una población de 14,5 millones de mujeres.

Brasil

En Brasil se estima que una mujer es asesinada cada dos horas en promedio y la mayoría de esos casos podrían ser definidos como feminicidio, según Julio Jacobo Waiselfisz, autor de un “Mapa de la violencia” en este país.

El estudio del instituto Sangari junto con la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), actualizado en agosto de 2012, indicó que 43.654 mujeres fueron asesinadas en Brasil entre 2000 y 2010.

La tasa brasileña de 4,6 asesinatos cada 100.000 mujeres registrada en 2010 (con 4.465 casos) sería la séptima más alta en una lista de 84 países citados por el informe en base a datos homogéneos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) comprendidos entre los años 2006 y 2010.

Waiselfisz le dijo a BBC Mundo que en Brasil “no hay ningún tipo de información oficial” que permita separar casos de feminicidio del total de mujeres asesinadas, por lo cual los expertos trabajan por aproximación.

En base a un análisis de las cifras de violencia contra mujeres en Brasil, el especialista de FLACSO calculó que “más de 50% es crimen doméstico que puede caer en feminicidio”.

Brasil tiene desde 2006 una ley contra la violencia doméstica, conocida como “ley Maria da Penha”, que ha sido citada por las Naciones Unidas como pionera a nivel mundial.

El “Mapa de la violencia” mostró que la tasa de asesinatos de mujeres en Brasil bajó sensiblemente (a 3,9 cada 100.000) el año siguiente de la aprobación de la ley, pero luego volvió a niveles previos, lo que según Waiselfisz y otros expertos señala las raíces culturales del problema.

Honduras

Una mujer cada 18 horas es víctima de un homicidio.

Desde 2005 se ha registrado un incremento de 192% en las cifras de mujeres asesinadas, según el informe de septiembre de 2012 del Observatorio de la Violencia en Honduras.

Para finales de 2012 se podrían reportar más de 600 casos, equivalente a un 30% de aumento, en relación a 2011.

Las edades de las víctimas están comprendidas entre 15 y 29 años y los lugares donde más casos se reportan son las ciudades de Tegucigalpa, San Pedro Sula, Choloma y La Ceiba.

En agosto y septiembre van más de 80 casos en donde dos o más mujeres han sido asesinadas en matazas. Es un elemento adicional para éste año.

Se calcula que hubo 600 femicidios en 2012, 30% más que el año anterior.

De acuerdo con datos de la ONU (reporte El progreso de las mujeres en el mundo 2011-2012) el 10% de las mujeres hondureñas ha sido víctima de violencia física o sexual.

Paraguay

Paraguay es el país del Cono Sur con menos estadísticas actualizadas sobre la muerte violenta de mujeres, según le dijo a BBC Mundo la directora de feminicidios.net, Graciela Atencio.

La Secretaría de la Mujer de la Presidencia de la República (SMPR) no publicó datos de femicidios en 2012 pero informó que entre enero y abril de ese año 435 mujeres se acercaron al Servicio de Atención a la Mujer (Sedamur) para recibir asistencia psicológica y jurídica. En 2011 se atendieron 1167 casos.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en 2011 se registraron 25 femicidios, lo que representa una tasa de 0.38 muertes cada 100.000 habitantes, ya que Paraguay cuenta con una población pequeña.

En 2010, la SMPR registró 20 muertes por feminicidio, y en 2009, 30.

La muerte en marzo de 2012 de una mujer asesinada a martillazos por su amante conmocionó a la sociedad y llevó al reconocido diario Abc Color a reclamar un mayor debate sobre la violencia de género.

La misma Secretaría reconoció a través de un comunicado publicado en 2011 que “el femicidio no es todavía un problema reconocido ni tampoco visibilizado socialmente en nuestro país y persiste la ausencia de un registro oficial público sistematizado y actualizado de datos de feminicidio a nivel nacional”.

No obstante, el organismo estatal destacó la creación en 2010 de la Secretaría de Género, dependiente de la Corte Suprema de Justicia.

Uruguay

En 2012 al menos 19 uruguayas murieron como consecuencia de la violencia doméstica, lo que llevó a que en agosto de ese año las organizaciones no gubernamentales realizaran una protesta frente a la Intendencia de Montevideo bajo el lema “Ni una muerte más indiferente”.

Según el Ministerio del Interior, en el primer semestre de 2012 hubo un aumento del 19,1% en los casos de violencia doméstica, en relación a igual periodo de 2011, con 12.004 casos.

En 2010, el sitio feminicidio.net registró 35 feminicidios en ese país. La directora del sitio, Graciela Atencio, le dijo a BBC Mundo que si bien las cifras son más bajas que en los países vecinos, en comparación con la población Uruguay tiene uno de los registros más altos de la región.

Argentina

Ante la ausencia de estadísticas oficiales, en 2009 una ONG dedicada a ayudar a mujeres abusadas, La Casa del Encuentro, creó el Observatorio de Femicidios de Argentina.

El Observatorio es la principal fuente de cifras de femicidios en el país y basa sus cálculos en los reportes de prensa.

Así, estimaron que en los últimos cinco años murieron 1236 mujeres a manos de sus parejas o ex parejas. Eso equivale a una muerte por femicidio cada 35 horas. En 2012 las víctimas fueron 255, una reducción con respecto a 2011 cuando se registró la cifra más alta del último lustro: 282. .

En noviembrede 2012, el Congreso argentino aprobó una ley que endurece las penas para los casos de violencia de género.

Si bien la norma no creó la figura penal del “femicidio”, como pedían muchos activistas, agrava la condena a cadena perpetua cuando un homicidio es cometido por la pareja o ex pareja de la víctima, o cuando es asesinada por su condición de mujer.

La diputada nacional Marcela Rodríguez, una de las impulsoras del proyecto, resaltó en conversación con BBC Mundo que la nueva ley también amplía el agravante por vínculo a toda relación, y no sólo a las parejas casadas, como ocurría antes.

El crimen de ser bonita.Colombia.2013

Arturo Wallace

BBC Mundo, Colombia

“A mí me ha impresionado mucho que de lo único que se acuerda la gente de Lorena es que era muy bonita. Todo el mundo dice lo mismo: que era súper bonita”, dice Liliana Silva, quien lleva varios años investigando el asesinato de Lorena Nieto Criollo en un municipio rural del departamento de Meta, en Colombia.

Lorena fue asesinada a los 14 años de edad por órden de los paramilitares.

“Y todos en el pueblo, hasta sus amigas, también no hacen más que decir: ‘es que como Lorena era tan jodida, es que como Lorena tenía novios'”, dice la abogada de la ONG Casa de la Mujer.

“Nadie ve la vulnerabilidad que la rodeaba. Porque con 14 años, con una madre desplazada, sola y bonita -la iban a postular a reina del pueblo- de esa niña se aprovecharon todos”, asegura.

En su oficina de Bogotá, rodeada de documentos y fotos de Lorena, Silva repasa los detalles del caso y se nota que todavía la indigna y le duele.

Y es que han pasado más de diez años y la familia aún sigue buscando el cuerpo de la pequeña, quien, según testigos, murió degollada en septiembre de 2002 a manos de integrantes de un bloque paramilitar al que pertenecía un supuesto novio suyo.

Han pasado más de diez años y es sólo ahora que el presunto asesino se apresta a comparecer ante la justicia.

Han pasado más de diez años y el caso continúa rodeado de silencios.

Los silencios con los que los habitantes de Vista Hermosa todavía responden a la mayoría de preguntas sobre el tema.

Sentenciada por los paramilitares

La identidad del presunto autor material del asesinato, Juan Esteban Sanmartín Rodríguez, también conocido como “Sergio”, es, sin duda alguna, parte del problema.

Ser Mujer en Colombia.

Al menos 2.283 mujeres fueron víctimas de homicidio en Colombia en el año 2002, el año en que fue asesinada Lorena Nieto Criollo.

Pero lo más probable es que su caso no haga parte de esa cifra, pues la joven de 14 años inicialmente fue reportada como desaparecida.

 El número de homicidios de mujeres disminuiría a 1.779 el año siguiente y Colombia no ha vuelto a registrar cifras tan elevadas en la última década.

Pero el país, que registró 1.415 casos en 2011, sigue teniendo una de las tasas de homicidios de personas del sexo femenino más altas del continente: 6,1 por cada 100.000, según cifras del Instituto de Medicina Legal.

Según la policía colombiana, al momento de su captura, en abril de 2012, era el jefe de sicarios de Los Rastrojos, una de las bandas criminales más importantes de Colombia.

Pero el silencio sobre todo se explica por lo que era al momento de la muerte de Lorena.

En ese entonces, Sanmartín era un miembro más del bloque “Héroes de los Llanos” de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) – el principal grupo paramilitar del país – y acababa de iniciar una relación con la menor.

Y algunas versiones sugieren que, si degolló a Lorena, no lo hizo por razones personales, sino por encargo y en cumplimiento del papel de “regulación social” que se han autoasignado los grupos armados vinculados al conflicto armado colombiano.

“No participé directamente en la muerte de Lorena, pero a mí me corresponde decir la verdad porque lo hicieron personas que estaban bajo mi mando”, admitió por ejemplo Luis Arlex Arango, “Chatarro”, quien comandaba al grupo de paramilitares al que pertenecía “Sergio”.

Según “Chatarro”, sus hombres le dieron dos versiones del porqué de la ejecución de Lorena.

“En la primera, dijeron que un mayor del ejército quería evitar una demanda porque ella estaba embarazada de él”.

“En la segunda, que ella se había tomado una foto con un guerrillero”, se lee en documentos publicados por la fiscalía colombiana en el año 2011.

“Hacían lo que querían con ella”

Han pasado más de diez años y aún no se sabe dónde está su cuerpo.

Silva no está segura de que, en caso de que hubiera sido asesinada por sus supuestos vínculos con un guerrillero, la muerte de Lorena entre dentro de la categoría de feminicidio.

“En ese caso, el feminicidio, entendido como el asesinato de una mujer por el hecho de ser mujer, no encajaría así directo, porque eso le habría pasado a cualquier persona que hubiera sido señalada de ser informante de los guerrilleros”, le dijo a BBC Mundo.

“Pero sí puede considerarse feminicidio por las circunstancias que llevaron a su muerte, por las relaciones de poder que se entretejieron a su alrededor y terminaron en su asesinato”, explicó.

A la abogada le parece además que la más creíble de las versiones es la que que sugiere que Lorena firmó su sentencia de muerte el día que quedó embarazada de un mayor del ejército, quien habría encontrado en la muerte de la menor una forma de salir del problema.

El militar, sin embargo, siempre ha negado haber tenido relaciones íntimas con Lorena.

Aunque, al hacerlo, el uniformado también ha dejado entrever que consideraba que la conducta “impropia” de la joven podía suponer un problema; una opinión aparentemente compartida por los paramilitares que controlaban el pueblo.

“El mayor fue llamado a declarar y dijo que él sí a veces le pagaba la comida, porque le daba pesar una niña tan sola, pero que él no tuvo ningún noviazgo con ella. Y también dijo que le había dicho a la mamá de Lorena que le pusieran cuidado a Lorena, porque le iba a pasar algo si seguía así; un poco como que era una ‘brincona’ (promiscua)”, le contó Silva a BBC Mundo.

“Y el mismo ‘Chatarro’ me dijo en la penitenciaria: ‘A esa niña la cogía cada quien, todos hacían lo que querían con ella, la llamaban cada vez que querían”, relató.

Sin salida

“Todo el escenario cultural, geográfico, del conflicto casi que se le volvió una horqueta que se cerró sobre ella y no le dejó salida”

Liliana Silva, Casa de la Mujer

Para la abogada, sin embargo, lo más triste del caso es que la vida nunca pareció ofrecerle otras opciones a la pequeña.

“¿Cuál era el destino de Lorena, con una mamá desplazada, con un colegio que no reportaba nada, con una ausencia completa del Estado colombiano, en una zona llena de militares y paramilitares y antes de guerrilla?”.

“Todo el escenario cultural, geográfico, del conflicto casi que se le volvió una horqueta que se cerró sobre ella y no le dejó salida”, dijo Silva.

Lamentablemente, esa todavía es la realidad de muchas mujeres en Colombia, un país donde en promedio se producen más de tres muertes violentas de mujeres por día.

Un país donde, en el lugar equivocado, ser joven y bonita aún puede acarrear una sentencia de muerte.

Las “víctimas colaterales” del Feminicidio. Argentina. 2013

Veronica Smink

BBC Mundo, Argentina

Tenía 9 meses cuando su papá mató a su mamá. José Manuel Alejandro Zerda abandonó al pequeño bebé junto al cuerpo de su pareja, Adriana Marisel Zambrano, luego de haberla matado a golpes de puño y puntapiés en julio de 2008.

Un juez en la norteña provincia argentina de Jujuy, donde ocurrió el crimen, consideró que Zerda actuó sin intención previa y le dio cinco años de prisión. En julio próximo habrá cumplido su condena y reclama la tenencia de su hija.

Para Doris Zambrano, la abuela materna que durante los últimos cinco años crió a la niña, lo que está por ocurrir es una pesadilla.

“Tengo miedo. Le puede hacer lo mismo que le hizo a mi hija”, le confesó a BBC Mundo.

Sin embargo, no hay mucho que la mujer pueda hacer. Según la ley, un hombre que mata a su pareja no pierde la patria potestad sobre los hijos de ambos. Sólo cede temporalmente la custodia mientras cumple su condena.

Aunque son una familia humilde, Doris y sus hijos contrataron a un abogado para tratar de revertir esta situación, pero hasta ahora la Justicia no ha dado su veredicto: la causa está paralizada y el fallo podría darse después de que la niña haya sido entregada al padre.

Para Ada Rico, directora del Observatorio de Femicidios de Argentina, este caso es emblemático porque muestra la injusticia que padecen muchas de las víctimas de la violencia de género.

Es por este motivo que el Observatorio, creado en 2009 por la Asociación Civil La Casa del Encuentro -dedicada a ayudar a mujeres abusadas- fue nombrado en honor a Adriana Zambrano.

Ante la ausencia de estadísticas oficiales, todos los meses la organización da a conocer la cifra de femicidios en el país, basando sus cálculos en los reportes de prensa.

Según el Observatorio, en 2012 murieron 255 mujeres a manos de sus parejas o ex parejas, dejando atrás a 357 niños, 248 de ellos menores de edad. El año anterior fueron 282 las víctimas de femicidio, y quedaron sin madre 361 niños, de los cuales 212 eran menores.

“Los niños son las víctimas colaterales de los femicidios”, le señaló Rico a BBC Mundo.

Golpe doble

La familia Zambrano lucha por la custodia de la hija de Adriana, asesinada por su pareja.

Los hijos de las víctimas de femicidio sufren un golpe doble: en un mismo momento pierden a su madre pero también a su padre.

Según Rico, las condenas por este tipo de crimen suelen promediar los 12 años.

Mientras el padre está preso los menores están generalmente bajo el cuidado de otros parientes, normalmente familiares de la madre.

Pero no todas las familias tienen los medios para mantenerlos y muchos hermanos son separados y puestos bajo la tutela de diferentes adultos.

Miriam Zambrano, hermana de Adriana, le contó a BBC Mundo que tanto ella como sus hermanos ayudan a su madre a mantener y criar a su sobrina, que acaba de cumplir cinco años.

La pequeña creció con su familia materna pero los fines de semana los parientes de Zerda la llevan a ver a su padre.

Según Miriam, las visitas a la cárcel traumatizaron a la menor.

“Quisimos poner rejas en la casa de mi madre, por seguridad, pero no pudimos porque mi sobrina las rechazaba, le recordaban a la prisión”, señaló.

Zerda anticipó que cuando cumpla su condena en julio piensa llevarse a su hija a vivir con él, su nueva pareja y el hijo de ambos.

Según Doris, esto angustia a la niña que no quiere dejar de vivir con ella, la persona que la crió.

“Este hombre me quitó a mi hija y ahora me quiere quitar a mi nieta”, expresó afligida.

Nueva ley

Para la diputada nacional Marcela Rodríguez, del bloque Democracia Igualitaria y Participativa, el hecho de que los padres puedan mantener la patria potestad sobre sus hijos a pesar de que mataron a la madre de los niños es una de las tantas injusticias que padecen las víctimas de abuso.

“Tengo miedo. Le puede hacer lo mismo que le hizo a mi hija”

Doris Zambrano. madre de Adriana

No obstante, la legisladora aseguró que, por ahora, no hay consenso para discutir la posibilidad de quitarles a estos hombres la custodia de sus hijos.

Rodríguez fue una de las impulsoras de la ley aprobada por el Congreso a mediados de noviembre que amplía las penas para los culpables de violencia de género.

Antes, un hombre condenado por matar a una mujer sólo recibía una pena agravada si estaba casado con su víctima. La nueva norma amplía el agravante a toda forma de pareja (novios, concubinos, amantes, etc.), incluso a ex parejas.

“Se estima que entre el 17 y el 30% de las víctimas fueron asesinadas por sus novios”, afirma Rodríguez.

El agravante por vínculo amplía la pena de un homicidio simple (8 a 25 años) a una cadena perpetua.

Otro avance de la nueva ley, según la diputada, es que también agrava las penas en casos de lesiones por violencia de género, lo que podría ayudar a prevenir algunas muertes.

Adriana Zambrano tenía 28 años cuando fue asesinada por su pareja.

La nueva legislación también prohíbe expresamente que los jueces puedan reducir las penas basados en “circunstancias extraordinarias” en casos donde hubo hechos de violencia previa.

Para Nicolás Laferriere, asesor jurídico del Instituto para el Matrimonio y la Familia de la Universidad Católica Argentina (UCA), el tema de revocarles la patria potestad a los padres que asesinan a la madre de sus hijos es demasiado controvertido como para ser impuesto por ley sin un profundo debate previo.

Laferrere le dijo a BBC Mundo que no debe ser abordado desde la perspectiva de la política criminal sino desde la política de familia.

En ese sentido, consideró que más que cambiar la ley se debe analizar cada caso individualmente y aseguró que la legislación actual permite a los jueces quitarle la patria potestad a un padre si considera que sus hijos corren peligro.

Justicia machista

Sin embargo para Rodríguez es muy difícil que los jueces acepten quitarle la patria potestad a un hombre.

Según la legisladora, la justicia argentina es machista, algo que asegura que comprobó a través de una investigación que realizó junto con un grupo de ONGs.

El trabajo indica que en la última década la mayoría de los cónyuges condenados por matar a sus esposas recibieron penas atenuadas por “circunstancias extraordinarias”. En tanto, la mayoría de las mujeres condenadas por matar a sus maridos debieron cumplir cadena perpetua.

Según el Observatorio de La Casa del Encuentro hubo 119 femicidios en el primer semestre de 2012.

Para la diputada, este sesgo machista, que también se extiende al ámbito legislativo, revela lo difícil que será abrir el debate sobre el retiro de la patria potestad a los hombres que matan a sus mujeres.

No obstante, la legisladora destacó los avances logrados con la nueva ley.

Por su parte, organizaciones como La Casa del Encuentro también lamentaron que la nueva norma no tipifique específicamente al femicidio como figura penal.

“No nos conforma, pero es mejor que nada”, resumió Rico.

A comienzos de noviembre, el gobierno argentino anunció que a partir de 2013 el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) pondrá en marcha el registro único de casos de violencia contra la mujer, lo que permitirá que por primera vez se centralicen las cifras sobre esta problemática.

“Desperté con un tiro”: un drama que cambió a Brasil.2013

Gerardo Lissardy BBC Mundo, Brasil

 Maria da Penha sobrevivió los intentos de su marido de matarla.

Si todo hubiera salido como planificó su agresor, la brasileña Maria da Penha debía estar muerta hace un buen tiempo. Nadie siquiera habría sospechado que el suyo era un caso más en la larga lista de feminicidios de su país.

Pero Penha sobrevivió a dos intentos de asesinato y luchó para que fuera condenado por ellos su marido, un economista colombiano.

Hoy, con 67 años y parapléjica, Penha parece saber que tiene reservado un lugar especial en la historia de su país, donde una ley que lleva su nombre ayuda a salvar miles de vidas femeninas.

“Me gustaría ser recordada como una mujer que, perseverando 19 años y seis meses en busca de justicia, consiguió cambiar la ley de un país”, dice Penha durante una entrevista con BBC Mundo en su casa de Fortaleza.

“Mientras dormía”

Bioquímica farmacéutica, Penha recuerda el instante de mayo de 1983 cuando un tiro la condenó a pasar en silla de ruedas el resto de su vida. Tenía 38 años.

“Mi marido disparó en mi espalda mientras dormía”, dice. “Desperté con un tiro y no sabía quién me lo había dado. Pensé que había sido él, pero no lo había visto”.

Sus sospechas se debían a la actitud cada vez más violenta que Marco Antonio Heredia tenía con ella y las tres hijas de ambos en la intimidad del hogar. Ella le sugería a menudo la idea de separación, pero él la rechazaba.

Heredia denunció lo ocurrido aquella noche como un intento violento de asalto.

Después de pasar cuatro meses y medio hospitalizada, Penha regresó a vivir con él y con sus tres hijas.

“Seguí con él porque no sabía que había sido el autor de la primera vez”. No obstante, albergaba sospechas.

“Cuando volví sufrí una segunda tentativa más disimulada, a través de una ducha eléctrica damnificada a propósito” para electrocutar, cuenta. “Si hubiese entrado en esa ducha… Percibí antes que estaba pasando corriente”.

Casi un año después del disparo, convencida de que su marido quería matarla, Penha efectuó una deposición ante las autoridades y comenzó su largo trajín para que Heredia fuese condenado.

Riesgo de muerte

Heredia se declaró inocente pero, tras una serie de juicios y recursos que le permitieron seguir libre más de una década después de ser condenado por tentativa de homicidio, finalmente fue encarcelado en octubre de 2002.

Estuvo 16 meses tras las rejas, pasó a régimen semiabierto y en 2007 quedó en libertad condicional.

En medio de las batallas judiciales de casi dos décadas, el caso fue llevado por ONGs ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que presionó para cambiar las cosas.

El Estado brasileño fue responsabilizado por la demora en el proceso e instado a tomar medidas para prevenir la violencia doméstica, un delito que hasta entonces difícilmente se pagaba con cárcel.

Eso llevó en 2006 a la aprobación de la ley Maria da Penha, que combate la violencia doméstica con castigos más duros para agresores, la posibilidad de prisión preventiva y el impedimento de penas alternativas.

Un informe de Naciones Unidas citó el año pasado esa ley como pionera a nivel mundial en defensa de los derechos femeninos.

En los primeros seis años de vigencia de la norma, las centrales creadas para recibir denuncias registraron 196.610 reportes de violencia física, según datos oficiales. Más de la mitad (52%) presentaban riesgo de muerte.

“Sola no cambia”

Pese a la ley, la cantidad de mujeres brasileñas a las que se les quita la vida continúa generando alarma.

“El feminicidio es una cuestión cultural antes que nada. Mi agresor era un profesor universitario”

Un estudio del instituto Sangari junto con la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales indicó este año que entre 1980 y 2010 fueron asesinadas 91.000 mujeres en Brasil. Casi la mitad de ellas (43.500) murieron en la última década.

De acuerdo a ese “Mapa de violencia”, la tasa de asesinato de mujeres en Brasil cayó un año después de la ley, de 4,6 a 3,9 casos cada 100.000 mujeres. Pero en 2008 volvió a acercarse a los índices previos y desde entonces se mantiene en torno a 4,5.

Los especialistas creen que esto demuestra el desafío que tiene pendiente Brasil.

“La ley ayuda a cambiar el comportamiento, pero sola no cambia”, dice Eva Blay, una socióloga brasileña que fue una de las primeras en estudiar cuestiones de género en su país.

Maria Magnólia Barbosa, procuradora de justicia del estado de Ceará (nordeste), afirma que la ley también llevó a un aumento de las denuncias de mujeres maltratadas, dándole mayor visibilidad al problema.

“Antes no tenían con quién denunciar”, le explica a BBC Mundo.

“Cuestión cultural”

Ceará, donde reside Penha, es uno de los estados de Brasil con menores índices de violencia doméstica, pese a lo cual, según Barbosa, 157 mujeres murieron en los primeros siete meses de este año por ese problema.

“El feminicidio es una cuestión cultural antes que nada”, sostiene Penha en su hogar y apunta que la violencia doméstica está en todas las clases sociales: “Mi agresor era un profesor universitario”.

Símbolo de la lucha por las mujeres en su país, Penha les aconseja a las mujeres que se sientan amenazadas que busquen apoyo de instituciones y grupos especializados, que se protejan con sigilo y que eviten ser impetuosas.

“Muchas veces la mujer puede desesperarse por estar viviendo una situación así, pero es mejor tener un poco de cautela para que no la maten”, advierte. “Porque es en momentos así que muchas veces la mujer pierde la vida”.